sábado, 8 de agosto de 2009

El Enemigo Duerme En Casa (II)


Los vuelos ejecutivos o con ejecutivos,
son cada vez más escasos.
(Foto de Rafael Álvarez Cacho)

Sin duda uno de los sectores que más pueden impulsar la actividad del aeropuerto, no es otro que el industrial; también uno de los sectores en los que destaca la ciudad vallisoletana, no sólo en Castilla y León, si no que además, es una de las diez ciudades más industrializadas del norte peninsular.
La actividad industrial, no sólo aporta mercancías, que bien pueden ser movilizadas en su mayoría por vía aérea, si no que además, aporta un importante flujo de pasajeros, desde el punto de vista de los directivos asignados a cada una de las empresas, tanto vallisoletanas como del área de influencia del aeropuerto; que engloba otras importantes regiones industrializadas como las de Palencia-Venta de Baños, o, Boecillo.
Los productos generados, tal vez pueden encontrarse con no pocos escollos a la hora de transportar sus mercancías por vía aérea ante la ausencia de una terminal de carga en el aeropuerto vallisoletano, así como la escasísima capacidad de carga de los vuelos comerciales como es el caso de los CRJ200 o Dash 8 de Air Nostrum, o la negativa a transportar carga como es el caso de Ryanair. Sin embargo, este último punto podría ser fácilmente subsanado con el alquiler de aviones de carga o, la adquisición de alguno de estos si la empresa es lo suficientemente potente.
Sin embargo, en el campo de los pasajeros, el aeropuerto cuenta con un gran número de destinos y compañías, capaces de mover a cualquier persona desde Valladolid a más de trescientos destinos diferentes, gracias a las conexiones directas o por tránsito ofertadas desde Valladolid, y que abarcan destinos en, prácticamente, los cinco continentes, con tan sólo un tránsito tránsito aeroportuario.
En este caso, la única razón que podría responder al escaso número de pasajeros, son los elevados precios de las compañías aéreas tradicionales, que debido al reducido tamaño de los aviones, y la escasez de competencia en el aeropuerto de Valladolid, pueden gozar de un auténtico negocio lucrativo, tanto en el apartado de subvenciones como en el de billetes de pasaje.
Sin embargo, la presencia de aerolíneas de bajo coste, y; la elevada demanda en destinos tradicionales en el aeropuerto, que bien justificarían aviones más grandes, deberían potenciar las cifras de pasajeros, que incluso con vuelos de largo radio en conexión suelen gozar de precios más acordes, incluso parecidos a los ofertados en Madrid-Barajas.


jueves, 6 de agosto de 2009

Las Compañías De Bajo Coste Son Las Preferidas

Según los lectores esta es una de las compañías
que deberían dejarse ver con vuelos regulares.
(Foto de Rafael Álvarez Cacho)

Según la opinión de nuestros lectores, hay unas cuantas compañías con importante relevancia para estar en nuestro aeropuerto, y es que si bien destacan las aerolíneas de bajo coste, las aerolíneas tradicionales tampoco quedan muy mal situadas.
Pero, procedamos a exponer los datos, para que quede constancia permanente de la opinión de todos los lectores, y, del mismo modo, dejar constancia a las compañías aérea sin vuelos regulares en el aeropuerto, de unos datos muy valiosos para, en la mayoría de casos, plantearse comenzar a efectuar vuelos regulares, si no diarios, si varios días a la semana.

En primer lugar, destaca la aerolínea de bajo coste británica EasyJet, la cual, a través de sus bases en aeropuertos de primer orden de Europa, como son París (tanto Charles de Gaulle como Orly), Ámsterdam, Berlín o Londres (Gatwick y Luton); podría dar a los usuarios del aeropuerto vallisoletano, la posibilidad de volar a los principales hubs internacionales de Europa, además del incremento de destinos que ello conlleva. Para ello, ha obtenido el 45'31% de los votos, llegando a ser prácticamente la mitad de los votantes los que han valorado la compañía bajo coste inglesa como la mejor aerolínea a operar en Valladolid.

En segundo lugar, se sitúa la Nueva Vueling, que tras la reorganización de flota parecen interesados en centrarse en el mercado doméstico y europeo como opción de futuro. Para ello la compañía española ha contado con el apoyo del 21'88% de los votantes, lo cual deja entrever la confianza que los votantes depositan en la nueva compañía fruto de la fusión de las dos aerolíneas de bajo coste principales en el aeropuerto de El Prat.

En tercer lugar, se situaría Air Berlín, que si bien sólo ofrecería en principio vuelos a Palma de Mallorca, su hub en la ciudad balear daría acceso a la práctica totalidad de destinos de la compañía en Europa y el Norte de África. Así pues, ha contado con el apoyo del 10'94% de los votantes, que han valorado la experiencia de vuelo de la compañía germana y sus posibilidades de conexión para los pasajeros.

En cuarto lugar, se situaría la compañía irlandesa Aer Lingus, que con el 6'25% de los votos, alcanza esta posición, si bien, al estar en práctica posesión de Ryanair, puede que haya evitado a muchos el votar por esta opción.

En quinto lugar se sitúan las otras dos aerolíneas tradicionales principales de España, Air Europa y Spanair, que si bien pueden garantizar unas magníficas conexiones con diversos destinos de España, su trato hacia el aeropuerto de Valladolid al efectuar vuelos charter, no es todo lo acorde a las expectativas que debiera. A pesar de todo, cuenta cada una de las compañías con el apoyo del 4'69% de los participantes en la encuesta.

En sexto lugar, y también compartiendo posición, se encuentran Andalus y Air Comet, quienes entre la novedad y los problemas que arrastran ambas compañías, a penas han contado con el apoyo del 3,12% de los votantes cada una.

Por último, merece la pena resaltar que TAP Express, antigua Portugalia, y que ya operara en Valladolid con un trato por parte de la compañía más que nefasto, no ha obtenido ni un sólo voto.

Foto de Rafael Álvarez Cacho

lunes, 3 de agosto de 2009

Agravios Comparativos Estatales:Jardineras


El " Boss" a su llegada a Valladolid tuvo
que contratar "su jardinera" privada.
(Foto de Rafael Álvarez Cacho)

La forma de actuación de cada aeropuerto suele ser totalmente diferente, dependiendo de cada país o propietario del aeropuerto. Sin embargo, cuando los aeropuertos están en el mismo país y los aeropuertos pertenecen al mismo propietario las diferencias deberían de ser mínimas, si no nulas.
Este no es el caso de AENA, donde cada aeropuerto tiene múltiples diferencias, incluso con el vecino; sin molestarse en evaluar la necesidad de muchas variables; presentes donde no son realmente necesarias e, inexistentes donde serían ciertamente necesarias si no, prácticamente vitales.
En este caso, se vuelve necesario estudiar el uso de jardineras, los autobuses que llevan a los pasajeros de la terminal al avión y viceversa, evaluando las ventajas que aportaría al servicio ofertado al pasajero por parte del aeropuerto.
Para ello, se tomará como ejemplo el aeropuerto de Vigo; donde el uso de las jardineras no sólo está presente; si no que además, es poco más o menos que abusivo: El aeropuerto de Vigo, cuenta con una terminal de 5.600 m², con acceso por finger al 70% de los aviones comerciales y, con una distancia máxima de la zona cubierta de terminal al estacionamiento de la aeronave de unos 50 metros; y siendo lo habitual que no haya más de 15 metros entre la zona de terminal al estacionamiento del avión.
En el caso de Vigo, con un tráfico tres veces superior al aeropuerto de Valladolid; hay cuatro jardineras y con uso para todo avión que llega al aeropuerto. Por supuesto, el servicio de handling (compañía de handling gestora de las jardineras) está proporcionado por Iberia Handling, la misma compañía que en el aeropuerto de Valladolid.
En el caso de Valladolid, la terminal tiene unos 4.200 m², con acceso a las aeronaves a base de paseo por plataforma y con distancias de la terminal a la aeronave de 140 metros aproximadamente; y, en breve, podría ampliarse a más de 150 metros, con la ampliación de plataforma prevista; si bien la distancia normal de transito entre la terminal y la aeronave ronda, de media, los 60 metros. En el aeropuerto de Valladolid no hay ni una jardinera.
Sin duda, todos los tránsitos entre la terminal hasta que se embarca en el avión, en el caso de Valladolid, se hacen a la intemperie, pudiendo “disfrutar” el pasajero de las más variopintas climatologías de la zona, pudiendo pasar de sol y altísimas temperaturas en el verano a verdaderas tempestades de nieve y hielo en invierno. Suponiendo esto, no sólo poner en riesgo la integridad del pasajero, que podría resbalar en la plataforma o, verse sometido a condiciones infrahumanas; si no que además, es una total falta de seguridad para el aeropuerto, al permitir al pasajero transitar, sin control alguno, por toda la zona aire del aeropuerto, o, acceder a otros aviones (cuestión que se ha solventado, haciendo los embarques individualmente, y, provocando no pocos retrasos de vuelos).
Tras todo lo dicho, se ve que la presencia de jardineras en el aeropuerto de Valladolid tendría mucha razón de ser, tanto en cuestión de seguridad, como en confort del pasajero y símbolo de crecimiento del aeropuerto.
Si bien, existe una pega a las jardineras, y es que supone una mayor cantidad monetaria en pago de tasas; si bien, teniendo en cuenta los precios tan elevados de los billetes en Valladolid, y, el creciente número de vuelos charter en el aeropuerto de Valladolid (a los que ya se les aplican tasas de handling claramente abusivas), el tema de las tasas, no es más que una mota de polvo en el lado contrario de la balanza; y que teniendo en cuenta todo lo expuesto, la presencia y uso de jardineras en el aeropuerto de Valladolid, debería no sólo ser recomendable, si no también obligatorio.


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