sigue alegrandonos con aviones raros.
(Foto de Rafael Álvarez Cacho)
En el anterior reportaje hablamos de la creación de empleos que genera un aeropuerto, centrándonos en el aeropuerto de Valladolid principalmente.
Por ello, ahora le toca el turno a la generación económica de un aeropuerto, estudiando la generación de elementos monetarios que aporta el aeropuerto de Valladolid a la provincia a la que sirve y del mismo nombre.
Según AENA, un aeropuerto aporta entre un 1 y un 2 por ciento del PIB de una provincia por cada medio millón de pasajeros que tiene, por ello, para este estudio, se tomará el valor medio de 1,5% por cada medio millón de pasajeros.
Por lo cual, en 2008, con unos 480000 pasajeros en el aeropuerto de Valladolid, el aeropuerto aportó un 1'44% del PIB provincial, es decir, unos 167 millones de euros (unos 28000 millones de las antiguas pesetas). O, dicho de otro modo, el 0.52% del PIB de la comunidad.
Pero, basándonos en los presupuestos de subvención mínima del reportaje anterior (1 millón de euros) y el número aproximado de pasajeros que generaría tal subvención que como dijimos, serían unos 300000 pasajeros; supondría un incremento extra del 0.9% del PIB, o dicho en cifras monetarias, 104 millones de euros.
Aunque volviendo al ámbito subjetivo de presuponer que el año pasado se hubiesen destinado los 7-8 millones (7 millones en nuestro apartado), y, suponiendo que hubiese aumentado los pasajeros hasta los 2100000 pasajeros, el aporte al PIB habría sido del 6.3%, es decir, 730.8 millones de euros, es decir, el 2.32% del PIB de la comunidad.
Por contra, el año pasado, se decidió que Valladolid no era importante, y en lugar de optar a esos más de 700 millones, sólo se han obtenido un paupérrimos aporte del 0.09% al PIB comunitario, es decir, 28 millones de euros.
Es decir, mientras no se apueste por Valladolid firmemente, se están perdiendo anualmente unos 100 millones como mínimo, y, puesto que esta situación se viene desarrollando desde hace ya, al menos, 4 años, la cifra ya alcanza la astronómica cifra de 400 millones, cifra que hubiese permitido que año a año en lugar de tener un límite de subvenciones de 7 millones, pudiese permitir ahora un límite de como mínimo, 20 millones de euros, pero, la población vallisoletana seguirá en la innopia, y, en lugar de berrear, como hacen los leoneses, a pesar de contar como mucho con una cuarta parte de la demanda de Valladolid, nosotros seguiremos sufriendo un claro agravio comparativo y, acabaremos teniendo que coger los aviones de la demanda de Valladolid; en los otros tres aeropuertos, a saber, Burgos, León o Salamanca.
Por ello, ahora le toca el turno a la generación económica de un aeropuerto, estudiando la generación de elementos monetarios que aporta el aeropuerto de Valladolid a la provincia a la que sirve y del mismo nombre.
Según AENA, un aeropuerto aporta entre un 1 y un 2 por ciento del PIB de una provincia por cada medio millón de pasajeros que tiene, por ello, para este estudio, se tomará el valor medio de 1,5% por cada medio millón de pasajeros.
Por lo cual, en 2008, con unos 480000 pasajeros en el aeropuerto de Valladolid, el aeropuerto aportó un 1'44% del PIB provincial, es decir, unos 167 millones de euros (unos 28000 millones de las antiguas pesetas). O, dicho de otro modo, el 0.52% del PIB de la comunidad.
Pero, basándonos en los presupuestos de subvención mínima del reportaje anterior (1 millón de euros) y el número aproximado de pasajeros que generaría tal subvención que como dijimos, serían unos 300000 pasajeros; supondría un incremento extra del 0.9% del PIB, o dicho en cifras monetarias, 104 millones de euros.
Aunque volviendo al ámbito subjetivo de presuponer que el año pasado se hubiesen destinado los 7-8 millones (7 millones en nuestro apartado), y, suponiendo que hubiese aumentado los pasajeros hasta los 2100000 pasajeros, el aporte al PIB habría sido del 6.3%, es decir, 730.8 millones de euros, es decir, el 2.32% del PIB de la comunidad.
Por contra, el año pasado, se decidió que Valladolid no era importante, y en lugar de optar a esos más de 700 millones, sólo se han obtenido un paupérrimos aporte del 0.09% al PIB comunitario, es decir, 28 millones de euros.
Es decir, mientras no se apueste por Valladolid firmemente, se están perdiendo anualmente unos 100 millones como mínimo, y, puesto que esta situación se viene desarrollando desde hace ya, al menos, 4 años, la cifra ya alcanza la astronómica cifra de 400 millones, cifra que hubiese permitido que año a año en lugar de tener un límite de subvenciones de 7 millones, pudiese permitir ahora un límite de como mínimo, 20 millones de euros, pero, la población vallisoletana seguirá en la innopia, y, en lugar de berrear, como hacen los leoneses, a pesar de contar como mucho con una cuarta parte de la demanda de Valladolid, nosotros seguiremos sufriendo un claro agravio comparativo y, acabaremos teniendo que coger los aviones de la demanda de Valladolid; en los otros tres aeropuertos, a saber, Burgos, León o Salamanca.