tiene entre los aficionados deportivos.
(Foto de Rafael Álvarez Cacho)
Resulta paradójico, el enorme número de aficionados del Real Valladolid, por ejemplo, que acuden partido a partido a cuanto enfrentamiento tiene su equipo.
El problema estriba en el uso de únicamente un medio vial colectivo como es el autobús, sea para ir a Madrid, como para ir a Barcelona. Sea a Soria o, a Murcia.
Sin duda, en algunos casos, el uso del autobús es lógico y respetable, al movilizar a los aficionados en apenas un par de horas; sin embargo, trayectos como los de Barcelona, y, sus 12 horas por trayecto, o, Murcia y sus 10 horas de trayecto; no justifican el uso del bus, al dar como resultado perdidas de más de un día de vida en la carretera con cada uno de estos desplazamientos.
Además, el precio de desplazamientos tan largos en distancia, se disparan hasta cifras que podrían considerarse como poco competitivas, que rocen los 200 euros o más.
Por contra, fletar un vuelo con turbo hélice, normalmente el tipo de avión más barato, podría incluso reducir, no sólo el tiempo de viaje a menos de dos horas, si no, que además posibilitaría precios mucho más económicos.
Y es que, por ejemplo, un ATR72 de 68 plazas, con un consumo de 650 kilogramos de combustible por hora, supondría un gasto por pasajero de aproximadamente, 190-210 euros, para un desplazamiento a Barcelona.
Puede pensarse que, un precio ligeramente superior al del autobús lo vuelva menos competitivos, pero, en lugar de perderse, 24 horas en trayectos viales, se tardaría prácticamente 3 horas en ir y volver. Un tiempo mucho más razonable, y, que resultaría incluso competitivo, incluso si el billete llegase a los 300 euros.Esto, añadido a la posición estratégica de Valladolid, prácticamente en el centro de la península garantizaría un precio mucho más estable, que con el autobús.
El problema estriba en el uso de únicamente un medio vial colectivo como es el autobús, sea para ir a Madrid, como para ir a Barcelona. Sea a Soria o, a Murcia.
Sin duda, en algunos casos, el uso del autobús es lógico y respetable, al movilizar a los aficionados en apenas un par de horas; sin embargo, trayectos como los de Barcelona, y, sus 12 horas por trayecto, o, Murcia y sus 10 horas de trayecto; no justifican el uso del bus, al dar como resultado perdidas de más de un día de vida en la carretera con cada uno de estos desplazamientos.
Además, el precio de desplazamientos tan largos en distancia, se disparan hasta cifras que podrían considerarse como poco competitivas, que rocen los 200 euros o más.
Por contra, fletar un vuelo con turbo hélice, normalmente el tipo de avión más barato, podría incluso reducir, no sólo el tiempo de viaje a menos de dos horas, si no, que además posibilitaría precios mucho más económicos.
Y es que, por ejemplo, un ATR72 de 68 plazas, con un consumo de 650 kilogramos de combustible por hora, supondría un gasto por pasajero de aproximadamente, 190-210 euros, para un desplazamiento a Barcelona.
Puede pensarse que, un precio ligeramente superior al del autobús lo vuelva menos competitivos, pero, en lugar de perderse, 24 horas en trayectos viales, se tardaría prácticamente 3 horas en ir y volver. Un tiempo mucho más razonable, y, que resultaría incluso competitivo, incluso si el billete llegase a los 300 euros.Esto, añadido a la posición estratégica de Valladolid, prácticamente en el centro de la península garantizaría un precio mucho más estable, que con el autobús.